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Mostrando las entradas etiquetadas como vida cotidiana

Saint-Exupery y Bakunin: algo sobre el amor y la libertad

CAPÍTULO XXI Fue entonces que apareció el zorro: - Buen día - dijo el zorro. - Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie. - Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano... - Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy lindo... - Soy un zorro – dijo el zorro. - Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste... - No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado. - Ah! perdón – dijo el principito. Pero, después de reflexionar, agregó: - Qué significa "domesticar" ? - No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ? - Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa "domesticar" ? - Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ? - No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa "domesticar" ? - Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa ...

Sobre la llegada de la muchacha al pueblo

Por favor reproducir la música antes de comenzar a leer. Cualquier parecido con la realidad ¿es mera coincidencia? Lo dejo a su criterio. El día que la muchacha pisó el pueblo llevaban a la virgencita en procesión. De pronto se sintió un ruido. Todos lloraron. La muchacha rió. La virgencita yacía quebrada en el piso. Mal augurio. Se escuchaba el rumor de los rosarios, rechinando entre los dedos nerviosos de los fieles. Mientras tanto, la muchacha agradecía el espectáculo y con una gran sonrisa saludaba aquella fabulosa bienvenida, caminando con paso firme y el rostro rozagante.

Religión hecha a medida

Me dió hambre. Por eso volví a mi casa. A los días suena el hermoso timbre de mi casa (en serio, es hermoso, tendrían que probar, ir y tocarlo, los invito). Era la muchacha grande de Buenos Aires. Vino a despedirse. La conversación inevitablemente salió a flote: No creo más en Dios. -Le digo, mirándola a los ojos- Yo quiero decirte que Dios te ama y yo también. Yo lo único que puedo decirte es que Dios es real- Me contesta, con lágrimas en los ojos.  No quisiera que mi blog sólo sea para atacar la religión, pero se trata de imponderables, de circunstancias inesperadas que me siguen surgiendo a la vuelta de cada esquina. Un día me entero de que hay un camarada LGTB cristiano. Otro día una señora lesbiana (¿o un troll?)  me quiere evangelizar colocando comentarios y videos en el muro de mi facebook. Toda una serie de acontecimientos que me ofuscan un poco. ¿Qué tengo para decir frente a esto?  Antes que nada, mi manera de enfrentar a la gente religiosa no es escandalo...