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Mostrando las entradas etiquetadas como poesia

La conflictiva poesía mapurbe de David Aniñir

La conflictiva poesía mapurbe de David Aniñir Alicia Edith Mella David Aniñir, poeta mapurbe y obrero de la construcción, reside en la periferia de Santiago de Chile. En 1969 su madre María migra desde el sur a la capital, donde conoce a Pedro, el padre de nuestro poeta. Producto de la dictadura y los problemas económicos que lo aquejaban, el padre de David se ahorca con una manguera. La madre debe hacerse cargo de David y sus dos hermanos. Estas circunstancias socioeconómicas marcan la vida y la producción del poeta. Aniñir reconoce el origen de su condición social y la necesidad de migrar de sus padres directamente en el avasallamiento ejercido por el Estado chileno y las transnacionales [1] sobre los territorios mapuches, especialmente los del sur. El escritor se hace parte de la tradición de lucha que caracteriza al pueblo mapuche y que tiene su expresión literaria en escritores como Elicura Chihuailaf, entre otros; pero no lo hace como ellos desde una poesía evocativa del ...

Para Mariano Ferreyra - por Maximiliano Perez

Cuando enfrentas al poder y luchas en carne viva, ni la bala asesina destroza tu convicción. Tomaste la causa del oprimido y la abrazaste en tu pecho levantando la cabeza en alto. Marchaste hacia la muerte sin saberlo, los cobardes asesinos perpetraron el hecho. Pero tu muerte no fue en vano, se convierte en bandera y fortaleza, en lucha y convicción, y moviliza a los jóvenes, los que ya no tienen miedo, que pelean por transformar la realidad... Ni olvido, ni perdón ¡Venganza y lucha obrera, hermano revolucionario! Tu sangre será vengada, y los asesinos y poderosos no la sacarán barata ¡Hasta la revolución y siempre!

Poema para Mariano - por Facu Bahamonde

Mariano, compañero, no te han silenciado. Tu voz aún se escucha en los que siguen luchando. Oh Mariano, aquellos que te asesinaron se ocultan bajo sus máscaras de progreso y bienestar ocultando su monstruo: el tirano que no cree en la democracia, no cree en la vida y sólo ve su existencia. Oh Mariano, sé que estás ahí, acompañando nuestra lucha. Ven con nosotros, tus compañeros te esperan. Las balas matan pero no al pensamiento y menos al tuyo que en nuestra memoria sigue. A ti te vemos presente porque sigues gritando aunque la sangre en el piso se ha secado. No podrá huir el vivo de lo que le haya hecho al muerto. Las armas no sirven cuando la vida puede más que la muerte misma.

Bienvenido a Gringolandia

Bienvenido a Gringolandia, la cuna de la democracia, porque se nos dio la gana. Bienvenido a Gringolandia donde el extranjero es el chivo expiatorio, el gay el negro del siglo XXI y los musulmanes la amenaza roja. Bienvenido a Gringolandia, donde nuestra capital tiene nombre de esclavista y el destino manifiesto es nuestra religión. Bienvenido a Gringolandia. No negociamos con terroristas pero con corruptos así nomás porque somos imperialistas. Welcome to Gringoland. Nuestro idiom is universal and fuck you si tu no speak. Bienvenido a Gringolandia. Decimos no al aborto Sí a la pena de muerte. Prohibimos las bodas gay pero no la selección natural. Bienvenido a Gringolandia donde las corporaciones son nuestros santos y el dolar nuestra biblia. Bienvenido a Gringolandia. Nos quejamos de que la TV es violenta pero nos gusta tener armas. ¡Bienvenido a Gringolandia! de Facu B.

La Virgen anónima

Llora la Virgen lágrimas de sangre en el pastizal en la esquina del barrio, camino a la escuela. Que nadie se entere que le duele la carne desgarrada, la vida rota. Nadie adora, nadie respeta ni honra a esta Virgen anónima. Calla un par de meses la Virgen... Llora la Virgen lágrimas de sangre en la camilla en el consultorio en la clandestinidad sucia. Que nadie se entere, que nadie la juzgue por llorar. Que siente de nuevo el manoseo, el desgarro, la frialdad. La sociedad no admite ni honra ni adora a esta Virgen anónima que yo quiero.

Tengo la lengua roja - poema

Tengo la lengua roja como el fuego del infierno, si existiera. Como las banderas que se alzan revolucionarias. Como la sangre derramada de mis camaradas en combate. Como las manos heridas de mis hermanos explotados. Como los ojos desvelados de soñadores crónicos. Saludablemente roja tengo la lengua.